La infancia es una etapa de grandes descubrimientos emocionales. Aprender a identificar lo que sentimos, ponerle nombre y expresarlo de forma adecuada es una habilidad que se cultiva desde los primeros años. A través del juego, podemos ayudar a nuestros hijos a conectar con sus emociones de manera divertida y cercana.

Juegos para trabajar las emociones con niños pequeños

1. El juego de las caras

Frente a un espejo o con dibujos, proponed imitar expresiones como alegría, tristeza, enfado o miedo. Luego hablad de momentos en los que os sentís así.

2. Emociones con dados

Cread un dado casero con emociones en cada cara. Al lanzarlo, el niño debe contar una situación en la que se sintió así o representar la emoción con el cuerpo.

3. Cuentos sobre emociones

Leer historias con personajes que viven distintas emociones ayuda a los niños a empatizar y reflexionar.

4. Pinta cómo te sientes

Con témperas o ceras, animad a los peques a representar con colores lo que sienten. Después podéis hablar de su dibujo.

5. El peluche que escucha

Un muñeco especial puede servir como confidente. El niño puede contarle lo que le ha pasado o cómo se ha sentido durante el día.

Juegos para trabajar las emociones

Jugar con las emociones es enseñar desde el amor. Cuanto antes empiecen los niños a identificar lo que sienten, más herramientas tendrán para gestionarlo en el futuro. Acompañar este proceso con respeto, escucha y juego fortalece su bienestar emocional y su autoestima.

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